MAD MAX y “El interceptor”, el ultimo V8

Interceptor V-8

En 1979 se estrena la primera entrega de la trilogía MAD MAX, una película protagonizada por Mel Gibson, un film de producción australiana que catapulto a la fama al actor australiano y dio paso a una era de películas “postnucleares”, para todos los amantes de los coches esta “roadmovie” sigue siendo objeto de culto, sus espectaculares persecuciones son historia viva del mundo del cine y del automovilismo, la estrella de cuatro ruedas que acompaña a Mel Gibson es un Ford Falcon XB GT V8 ligeramente modificado para la película.

Quien haya visto las dos primeras películas de la saga os habréis preguntado que coche es el “Interceptor” que conduce Mel Gibson, se trata de un Ford Falcon XB GT coupe de 1973, con motor del Ford Cleveland 351 de 6000 centímetros cúbicos V8 y 300 cv de potencia a 5.400 rpm y un par motor de 515 Nm a 3.400 rpm, 8 cilindros en V a 90º, motor delantero y tracción trasera, con cambio manual de 4 velocidades. Era capaz de acelerar el coche de 0 a 100 Km/h en 8,1 segundos y lograba una velocidad máxima de 193 Km/h. De este modelo se fabricaron menos de 1000 unidades únicamente para el mercado australiano y para la película se utilizaron dos unidades de las cuales solo sobrevive una y esta expuesta en el Cars of Stars Museum de Inglaterra, la segunda unidad fue destruida en el rodaje final de la segunda entrega El modelo de la película fue modificado estéticamente, también nos contaban en la saga que llevaba un turbocompresor que hacia que el “Interceptor” rindiera 600 cv, siento deciros que esto no es verdad, es parte de la ficción de la película, el coche solo recibió los retoques externos futuristas.

Interceptor V-8
Interceptor V-8

La trayectoria del “Interceptor”

Cuando termino el rodaje el coche fue destinado a la promoción de la película, siendo exhibido concentraciones de coches de la época, para acabar por ser vendido a un particular y vuelto a modificar de calle para poder ser homologado. Viendo el éxito de la película se preparo la segunda entrega, el coche ya se había vendido y los productores optaron por volver a modificar otra unidad de Ford Falcon y recibió distintas modificaciones que el primero. Las dos unidades se diferenciaban por las llantas y los tubos de escape pero el detalle que más llama la atención son los dos enormes depósitos supletorios que lleva sobre el maletero, también se retocó para envejecerle. Otro detalle es que las ruedas posteriores son diferentes a las de la primera película. El primer coche, olvidado estaba destinado para el desguace, en el ultimo momento fue rescatado por el chatarrero Ray Evans que posteriormente se lo vendió a Bob Fursenko (coleccionista de coches), que se dedicó por completo a restaurarlo, gastándose mas 25.000 dólares australianos de la época.

El primer sitio donde se vio por primera vez públicamente tras la restauración fue en el Launceston Show. Se cobraba un dolar por poder verlo, resulto ser un éxito, el coche australiano más famoso de la película australiana no pasó inadvertido para los responsables del Museo nacional del motor de Australia y se convirtió en una de las estrellas de su exposición hasta 1993, en ese año del fanático ingles de los automóviles Peter Nelson, propietario del museo de Keswick se hizo con el por una buena suma, para posteriormente venderlo al gobierno británico y que pasara ha exponerse en el Cars of Stars Museum, de donde no se ha movido hasta la fecha, en este lugar se puede admirar junto a los coches míticos de James Bond y largo elenco de vehículos famosos del celuloide británico.

Interceptor V-8
Interceptor V-8

El futuro

Se rumorea que el gobierno australiano esta pujando fuerte por conseguir que “El Interceptor” regrese a la tierra que le vio nacer, pero solo son rumores, como el de que se esta preparando la cuarta entrega de la saga, ¿Habra un MAD MAX IV?